y estos sean los últimos versos
que yo le escribo.
(Pablo Neruda)
Te quise como se
quieren los enamorados,
como la luz del Sol
que busca a la Luna,
como los ríos que
al mar quedan enganchados,
como la Tierra que
aguanta nuestra locura.
Te quise como se
quiere a la Libertad
en el alma, en la
vida, en las ganas,
en una mañana de
verdes ramas,
en un leve atisbo
de humanidad.
Pero te odio tanto
como se odia a los odiados,
como la Luna se
sigue escondiendo del Sol,
como el mar que a los
ríos ha expulsado,
como nuestra locura
es a la Tierra el dolor.
Me falta la tinta
que me dabas,
que cada noche de
tus labios emanaban
las más bellas,
utópicas y poéticas promesas
de un futuro del
que ahora solo quedan cenizas.
Te hice, te hago y
te haré tanta poesía
porque no sé de
qué manera enseñarte
todo lo que te
diría.
Es la dicotomía del amor...y la dificultad a veces de expresar tanto amor lo que acongoja al poeta...por suerte...tus tienes muchas poesías en el alma...y con ellas nos regalas nuevos amaneceres...besos
ResponderEliminarPrecioso comentario, Alfonso, muchísimas gracias. Tengo en mi alma toda la poesía que quieren las musas, culpables de muchas de mis alegrías literarias. Un beso
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