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lunes, 25 de noviembre de 2013

Canción IV a Guiomar (Homenaje a Antonio Machado)

No soy poeta, pero en la lejanía, entre campos violetas te veo matar el día. Anudados en coleta tus rizos son guía del viento, veleta a tempestades retas.
Así te veo, Guiomar, escondida en el monte, te veo desde el mar, donde olas te rompen. Azul es tu mirar, tus ojos fluyen, libertad es tu andar.
Tren donde cabalgo buscando tu serranía. Nobles campos, verde compañía. Un cuerpo yermo a la melancolía asesina está expuesto a la nostalgia fría.
Entre los olivos, Guiomar, tú apareces, ganas al olvido, retas a los fuertes amantes heridos a jugar su suerte a la luna. Perdidos haces que se encuentren
**
Apareces en mis manos viajeras. Eres la tinta con la que escribo a la luna, al sol, al mar, a la tierra, al dulce cantar de un mirlo, a la luz tenue de esta sierra, al azul de este marinero en pena, a la tempestad que resulta fiera.
Ojos de niña en cuerpo de mujer que se advierte en la lejanía la luz que el sol les ha de deber por iluminar con toda su rebeldía. Musa que nos hace beber de la fuente de su sabiduría para su agua no perder. Para ti, Guiomar, mi poesía.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Perderé mi miedo si se trata de salvarte a ti
(Adriana Moragues)
Corres por las venas. Aprisionas la mente del valiente. Haces que aunque no quiera, piense en si un paso más vale la pena.
Apareces cuando el futuro es incierto, mi cama nunca está vacía porque en cada esquina de este infierno está tu mirada impía.
Nadie vive una primavera completa si acecha tu macabra presencia rompiendo sonrisas de ilusiones repletas y mostrando las ganas de vencer la ausencia.
Miedo a lo desconocido en forma geográfica o humana. Miedo a un cuerpo desnudo y a la fría soledad de la mañana.
Miedo al miedo. Miedo a no tenerte. Miedo a mandarte lejos. Miedo a perderte.
Miedo, témeme a mí porque por mucho que me ataques, por mucho que ciegues mis ojos verdes, voy a ser feliz.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Ojos verdes Cádiz

Luz hermanada de la que me prendé.
Ese atardecer me dio vida
que tardaría en perder.

Eres drama que enamora y reina enamorada,
de arte y de poesía,
de maneras y garra,
de flamenco y quejío,
yo quiero tu garganta.

De la fuerza de los valientes estás llena,
de esos que no se rinden,
de los que merecen la pena,
corazones ardientes de alegría plena.

Eres azul y dorada como señora de mar,
eres tacita de plata y de todo lo demás
para mí no hay otra a la que pueda querer más.

Dicen que Cai en las noches huele a sal,
y eso que me llevé en los ojos el color de su mar...

(Si digo que E hace magia con las palabras, es por algo. Mil gracias por hacerme sonreír en la distancia)

lunes, 28 de octubre de 2013

y estos sean los últimos versos que yo le escribo.
(Pablo Neruda)
Te quise como se quieren los enamorados,
como la luz del Sol que busca a la Luna,
como los ríos que al mar quedan enganchados,
como la Tierra que aguanta nuestra locura.

Te quise como se quiere a la Libertad
en el alma, en la vida, en las ganas,
en una mañana de verdes ramas,
en un leve atisbo de humanidad.

Pero te odio tanto como se odia a los odiados,
como la Luna se sigue escondiendo del Sol,
como el mar que a los ríos ha expulsado,
como nuestra locura es a la Tierra el dolor.

Me falta la tinta que me dabas,
que cada noche de tus labios emanaban
las más bellas, utópicas y poéticas promesas
de un futuro del que ahora solo quedan cenizas.

Te hice, te hago y te haré tanta poesía
porque no sé de qué manera enseñarte
todo lo que te diría. 

jueves, 24 de octubre de 2013

Pero recuérdalo,
una vez al día
te cambiaría por toda la poesía.
(Elvira Sastre)

Eres la musa que nunca espero,
de miradas perdidas,
de versos enredados,
de poesía en vida.

Eres rima asonante, cuarteto,
soneto, redondilla.
Eres verso libre que vuela,
vuelas lejos de mis cuartillas.

Eres pensamiento, duda,
sonrisas y lágrimas.
Eres bulerías, fandangos
y alegrías.

Eres una cama deshecha,
unos besos revueltos
unas ganas de todo
lo que tu pelo lleva envuelto.

Eres arte, eres vida.
Eres poesía.

Pero, sabes tanto como yo
que estos versos valdrían más
si cada madrugada, cada mañana,
fuera tu mirada la que viera a mi despertar.

jueves, 17 de octubre de 2013

Desnuda

"Antes de jugar contigo, jamás se me habría ocurrido esto, ni lo habría intentado. Así que si te gusta el poema, más de la mitad es tuyo."

Efectivamente, podría haber sido mío, pero esta vez solo llevan mis iniciales el impulso que llevó a esta persona a escribir esto. Qué menos que darle un hueco en este rincón a su poesía, aunque ya ha ocupado más espacio sin necesidad de tener una trayectoria poética por la que destaque. (Sin embargo, para mí es una de las trayectorias que más me importan).

Me desnudas el alma y me quiebras el corazón. 

"Y me haces pensar.
Me haces no querer parar de imaginar,
de soñar, de volar entre tus brazos...

El amor reside en cada detalle
que me hace olvidar la verdad indeseable de tu lejanía
y en la locura que me invade
de las ganas de hacerte mía

Me desnudas el alma en el pensamiento
de tu cuerpo decorado con mis besos,
del roce del fulgor entre mis dedos,
de vivir el amor y que me envidie el cielo.

Y me quiebras el corazón con cada comentario sincero,
que me recuerda que el amor es un juego
de dos y que yo siempre caigo primero."

                                                                   E.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Poema para una tarde verde

Estas sábanas blancas
entre las que no te escondes,
a las que miras impacientes,
no te representan.

Pero tienen historia:
amores perdidos,
vidas regaladas,
o ganas renovadas

Simplemente una mirada
hacia la libertad,
eterna libertad,
o a una cama supletoria.

No pierdas las ganas de ganar.
Esas que tienes en tu mirar.
Esas que corazones tienden a sanar,
mejor que cualquier hospital.

Y no dejes que el verde te domine.
Por nada ni nadie. 

domingo, 6 de octubre de 2013

Hicimos el amor, la felicidad, el deseo, la dulzura, la libertad. Hicimos posible lo imposible, real lo irreal, dulce lo amargo. Todo eso en una noche. Nuestra noche.
(Guiomar Campos)

Te hice poesía para hacerte inmortal.
No morirás nunca, eres letras, eres mi sentir.
Vivimos un pasado que ha marcado el presente.
Y nos lleva a ser así.

Si supieras a cuantas musas me entregué,
a cuántas le di mi cuerpo, mis noches,
mi vida, mis poemas, mis letras,
mis canciones, mi música…
pero apareciste tú.

Cerré miles de bares.
Todos los camareros me conocían
como ese intento de poeta perdido
que ni a las letras le daba sentido.

Te hice el amor como lo hacen los enamorados.
Pero hicimos felicidad, deseo, dulzura.
Fuimos libres entre cuatro paredes…
aunque sigo atada a ese lado de tu cama.

Llegaste, me desordenaste los versos,
perdí todos los papeles,
dejé mi norte en tu sur…

y todo lo hiciste a golpe de besos. 

sábado, 17 de agosto de 2013

Dos plumas para un poema

Cuando te miro huyes,
cuando no miro ahí estás.
Cuando estoy contigo te pierdo,
cuando no estoy contigo, simplemente te vas.
No hay salida cuando te creo
y si no te creo, sufro más,
si no lo hago, no lo siento,
y sin sentir no hay vuelta atrás.
Cuando sueño te busco,
sea mentira o realidad.
Sin ti, vivir no puedo,
pero conmigo no estás.
Sufro por un amor sincero
que mi realidad opaca
sin el cual me muero
y que siempre se me escapa.
Realidad o sueño...
a mí qué más me da,
mientras conmigo te tengo
yo escribo mi verdad.

Cuando me miras, huyo.
Cuando no miras, me puedes encontrar.
Sin embargo, conmigo pierdes
todas las ganas de ganar
y pierdo una vida entera
observando tus ansias de amar.
Me buscas en tus sueños,
sin encontrarme en tu realidad.
Pero te digo, amor,
que desbordas mi alegría
y mi poca razón
cuando te ahorcas por bulerías.
El flamenco no sabe querer
porque no te ha conocido,
no quiere buscar tu verdad,
verdad que yo le podría contar.
Pero por tu amor sincero
no me la voy a jugar.
No soy más que un sueño,
sueños que no son verdad.
Te engaño, te escribo, te pruebo,
para que creas que soy tu realidad
cuando tan solo soy un espejismo más.

sábado, 10 de agosto de 2013

Te he visto miles de veces.
Eres la cara que crucifica mi moneda.
La reina que ordena,
que manda y comanda
que asesina al peón
                               (a mí).
Eres la dama
que cruel, insaciable
y en busca de un qué sé yo
mis fichas se traga.

Eres un as en mi manga
pero al darte la vuelta
sorprende esa sonrisa malvada,
un joker de bastos clava la espada
… en mi espalda.

Eres una sonrisa a medias,
unas ganas de querer de mentira
que hacen que te quiera de verdad
y que me quieras querer
de lo que te quiero yo la mitad.

Eres ángel de la guarda
con alas negras
que no guarda, pero aguarda
el momento para desplegar sus ideas.

Admitámoslo, nos hemos visto miles de veces.

Eres siempre el mismo drama,
pero con distinta cara.



Origen del poema: hace unos meses descubrí este vídeo de la canción de Carmen Boza con la participación de Patricia Lázaro "El ejército de los catadores de Sión" donde al principio comienza presentando la canción y dice algo así: "...yo sí que soy de hablar de relaciones porque vivo inmersa en una relación infinita que nunca acaba, cambia la persona pero todo siempre es el mismo drama". Cogí prestado el concepto y la última frase y salió eso. Por ello, espero que si alguna vez lo ve, que no le importe, ya que este poema es suyo, yo solo le he puesto las palabras que creía oportunas.

miércoles, 24 de julio de 2013

Por desamor a amarte

Por desamor
hacemos cosas impensables.
Nos dejamos llevar en el continuo,
incesante,
parejo,
medido,
igualado,
tictac de las agujas de un reloj.
No volvemos a coger ese tren
destino: su boca
y la única boca que tocamos
es la del metro.
Maldecimos a los cielos
cuando llueve
y solo hay paraguas para uno
y no lluvia para dos.
Volvemos a ser el hombre del traje gris
porque alguien nos robó el mes de abril…
                                                                                              (tú)
Por desamor
hago cosas inimaginables:
te canto,
te escribo,
te hago poesía,
                (poesía que hago trizas)
te sonrío,
te miro,
te pienso,
como nadie en este mundo lo hará.

Pero lo atroz de todo
es que el desamor
parte indiscutiblemente del amor.

Y como una incesante tempestad
que no abriga
y duele al pasar,
llueve una idea,
dolorosa idea,
que es la cruda realidad

Es eso que tú sabes muy bien,
que por desamor
tiendo a amarte…
(Sí, yo también).

Poema de despedida

Todo empieza y todo acaba.
Forjamos hace años un espacio común
creamos historias
inventamos el sabor de las noches perdidas
y creímos que las batallas se ganaban.
Siempre prometí volver
desde la casilla de salida
y de oca en oca
y tiro porque me toca
una y otra vez.

Fuimos un eterno ir y venir
de olores, sabores y colores,
de sensaciones,
de un “me marcho de vacaciones
pero volveré a Graná”
como si se tratase de volver a caminar.

Hoy todo acaba
porque ya no soy sin ti,
ni tú conmigo,
porque mi cama no será la tuya
ni estará en ti
el descanso que busco.

Algún día volveré a buscar tus recuerdos
paseando por nuestras calles
pero aparecerá el metro
y ya no seremos nadie.

La partida continúa,
tiro los dados otra vez
pero lejos de lo que fuimos
lejos, de serlo otra vez.


(Recitado en la III Jam Session de Granada)

domingo, 21 de abril de 2013

Poema para cualquiera


De sobra sabes que eres la primera...
La primera que me quema el alma.
Solo con rozarme apenas
me llevo tu mirada
y tus besos a la cama.

La primera a la que deshago
y hago a mi antojo
para quedarme a tu lado
y echarte de menos un rato.

Déjame que nos disfrutemos
y rato a rato,
beso a verso,
comernos.

Que me cuelgo de los volantes de tu falda
y te cuelgo flores en el pelo
para luego quitártelas sin falta
y no tenerles celos.

Dame tu mirada
y sus nubes negras
que las aglutino, me las quedo
y luego las hago poema.

Dice Sabina:
"dos no es igual a uno más uno"
y lleva razón:
vamos a demostrarle
que dos
solo somos

y yo.


jueves, 4 de abril de 2013

Y si tienes tiempo...

Hola, ¿tienes un minuto?
Vengo a recordarte quién soy, 
Y que mi recuerdo sigue vivo.


¿Estás ahí?
He perdido la vida,
quizás sabes tú dónde dejé
las espinas que forman este pez.


¿Sigues al teléfono?
Cuéntame historias que me hagan sonreír,
de ti, de mí,
de algún porvenir.

¿No te has ido?
La del teléfono es limitada
y nuestra batería no se acaba,
nuestra pila es inacabable,
las palabras, insaciables.


Oye, si aún te acuerdas de mí
y tienes tiempo,
escríbeme uno de esos poemas,
que para ti es uno más,
y crees que se lo lleva el viento
y para mí, el más importante de cientos.


Con cariño.

lunes, 1 de abril de 2013

Urbs - urbis: de torrijas y cerveza

Declinábamos rosas
hasta que el templo del saber
donde nos refugiábamos todos
dejó de dar sombra.

Dejamos al niño atrás
pasando a un tiempo imperfecto.
Vivimos nuestro presente
y el futuro ya vendrá.

Conjugamos situaciones
(amor, alcohol y algo más)
ciudades distintas, desenlaces extraños
y sonrisa de colores.

Pero la "magister" no se olvida
y reúne el pasado cercano
en declinaciones y algunos verbos.
Para el pasado, billete de ida.

Ya otras caras sientan las aulas
y nos sentimos mayores en esas sillas.
Vemos la ilusión, la mirada,
que en nosotros aflorara otro día.

Nos iremos otra vez
con alas desplegadas.
Dejamos en el pasado lo que fuimos
y no volveremos a ser.

Por esos años inolvidables.
Por latín y griego.
Para mis tres acompañantes.
Y para la magister.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Reflexiones de viaje

Hoy,
época de la sonrisa perfecta,
abogo a la tuya:
desconocida, fugaz y,
sobre todo,
imperfecta.
Coronada por la oscuridad
en forma de aro
atravesando el septum,
no hace falta saber mucho más
que lo que tu voz deja entrever
(o "entreoír").
¿Quién sabe de dónde eres,
dónde vas
o con quién caminas?
¿Realmente importa?
No imagino nada más
que lo que tu sonrisa
me muestra.

lunes, 11 de marzo de 2013

Mi duda favorita


Hoy tengo ganas de comerme el mundo.
Amor, cierra los ojos y abre las ganas,
que nos vean bailando las persianas
porque voy a empezar por el tuyo.

Después patinaremos las aceras.
Los semáforos se apagarán de celos.
Los transeúntes fruncirán las cejas
y de nosotras tendrá envidia el cielo.

Eres mi razón de cada día.
Eres mis ganas, mi alegría
y el todo de una sonrisa.

Eres de las calles el desdén.
De mi casa, el Edén.
Eres el silencio que me grita.
Eres mi duda favorita.

Vamos a empezar una guerra.
Combaten tu cuerpo contra el mío.
Sábanas blancas de trincheras.
Aquí no tiene cabida el frío.

Salvaremos el mundo desde tu cama
y olvidaremos lo demás.
Nuestros besos, las mejores armas
y se acaba la cuenta atrás.

A la niña de los ojos bonitos.
Mi duda favorita.

lunes, 4 de marzo de 2013

Lucía Sócam en Peligros (Granada)


“Pues no sé quién es, pero yo me apunto!” Y así empezó la aventura de este día uno de marzo.
Hace unos años, gracias a la canción Trece del disco Verdades Escondidas, conocí a la gran Lucía Sócam, cantautora de Guillena. El pasado viernes tuve la suerte de ver la presentación de su nuevo disco “Viejos tiempos, nuevos tiempos” en el granadino pueblo de Peligros.



La frase con la que comienzo esta crónica es de mi "arrastrada" compañera Lara, que cedió con gusto a acompañarme al concierto. Así que a eso de las 5 de la tarde decidimos partir hacia Peligros. No conocíamos el pueblo, así que con un par de indicaciones de unos amigos, teníamos más o menos la ruta clara. Lo gracioso fue cuando de los dos autobuses que podíamos coger, cogimos el que no nos llevaba a nuestra referencia para orientarnos. Pero a pesar de todo nos hicimos dueñas del plano de Peligros en un rato, nos dimos nuestros paseos, tomamos una pintoresca merienda (por llamarla de algún modo) y dejamos el tiempo pasar.
Cuando llegó la hora, nos hicimos con nuestras entradas y empezamos a ojear el disco que me había comprado allí mismo. Entramos y nos agenciamos con sitios de primera fila, de los mejores. La sala se fue llenando y, aunque no se llenó de forma completa, en el teatro se respiraba un ambiente familiar y muy caluroso, a pesar del frío que hacía.



Y entonces apareció ella, la Guerrera, acompañada en el escenario por Roberto Villegas, escritor peligrense. Se fueron alternando las canciones de Lucía y poemas a los que ponía voz Roberto. Antonio Machado, Federico García Lorca, Rafael Alberti, Juan José Téllez y Javier Egea estuvieron entre nosotros (espero no olvidar a ninguno). Cerró su parte con el poema de Juan José Téllez “El valor de los salvajes” que dejó al público totalmente anonadado. Gran actuación.



Bueno y qué puedo decir de Lucía. Todos los adjetivos que podría usar para hablar de su actuación, se quedan cortos. Cualquier persona que la haya escuchado en directo sabe que en cuanto coge la guitarra y empieza a cantar, trasmite a la perfección el mensaje de la canción y hace que el público lo sienta una milésima parte de lo que lo siente ella.



Abrió la actuación con Un hombre andaluz, magnífica canción a Blas Infante. Después nos deleitó con todo el repertorio de su disco: Creía en la gente, canción a Diamantino García; Prefiero ser diferente, donde la autora explica por qué prefiere leerse un buen libro antes que sentarse delante de la televisión; Republicana, canción que personalmente me emocionó muchísimo, dedicada a las mujeres republicanas por las que conocemos nuestra historia; Referente trovador, a Carlos Cano, y así un etcétera compuesto por 12 canciones, una maravilla todas y cada una de ellas. Además, en medio del concierto, cuando Roberto recitó Retrato de Antonio Machado, Lucía se salió del programa y nos deleitó con este poema hecho canción. “Espero que no me echéis de la empresa, pero es mi poema favorito y no me he podido resistir” fueron sus palabras.



Se cerró la actuación con la canción “Viejos tiempos. Nuevos tiempos”, canción que da nombre al disco. Cuando se despidieron y miramos la hora, vimos que habían pasado cerca de dos horas desde que entramos en el teatro. Nuestra sorpresa fue abismal porque el tiempo había volado en esa sala llena de música, de arte, de lucha y de memoria.



Después, entre risas y charlas, conseguimos que Lucía nos firmara un disco a cada una (Guerrera, menos mal que no me viste entre el público, porque hubiera sido toda una encerrona eso de subirme a recitar). Con una foto con la artista y charlas con ella y Roberto, pusimos broche final a esa tarde en la que, mientras media Granada estaba en un concierto de una artista comercial y conocida, nosotras decidimos ser diferente y apostamos por una tarde que difícilmente olvidaremos en mucho tiempo.



Aunque mi primo Alfonso Baro y mi primo Juan Manuel Alcedo (también conocido como mi padre) lo hicieron antes y de forma inigualable, me he permitido unirme al grupo que le dedica unas letras a Lucía Sócam. Básicamente, porque esto es lo mínimo que se merece y lo que yo puedo aportarle. Así que va por ella.

Hija de Guillena,
de patria andaluza,
de lucha llena
los corazones de los que se cruza.

Rebelde con causa,
grita todos los nombres.
Las 17, sus musas,
y la libertad de los hombres.

Guerrera de causas perdidas,
en un mundo pasivo.
De esta generación perdida
es el componente activo.

Con su voz, fuerza y energía,
nos trasmite su sentir
cuando grita con guitarra como fusil:
¡Viva la libertad! ¡Viva Andalucía!

Guerrera, si hubiera miles como tú,
la utopía de un mundo mejor
sería mañana una realidad
y no una película de ciencia ficción.


Ha quedado bien claro que recomiendo encarecidamente a Lucía y todo el movimiento que está llevando a cabo. Porque, sinceramente, ejemplos de juventud comprometida como es su caso, escasean. 

martes, 26 de febrero de 2013


Olvidaste en mi alma cuadernos en los que solías preguntar
cuántos días faltan para vernos.

Apareces y desapareces.
Vas y vienes
como se te antoja,
como te conviene.

Estrella que pasa,
deja a su espalda rastros de ilusión,
de paciencia, de pasión,
de algo parecido al amor.

Pero eres estrella fugaz,
vas y vienes,
apareces y desapareces
y nadie sabe si volverás.

Si vuelves alguna vez:
no prometas paraísos perdidos,
ni una pasión desmedida,
ni caigas en promesas vanas.

No quiero que seas mi Eva
mientras vayas de Adán en Adán,
prometiendo la luna un día
y al siguiente nadie sabe donde estás.

Otras formas de redescubrir una canción.
Dedicarle unas letras.
Y hacerla más parte de ti.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Carta de amor

El comienzo de nuestra relación fue algo complicado. Era un invierno frío (supongo) y yo estaba destinada a ir por mal camino, aunque ella me mostró el correcto. Desde entonces nuestra relación tomó esas pautas: nunca quiere que me equivoque, me empuja hacia donde ir, encamina mis pasos hacia la ruta que me conviene. Sin embargo, a veces he querido hacerle caso y he caído. Siempre la veo ahí, dándome la mano para ayudarme a levantarme, mientras oigo un "te lo dije". Nunca me deja sola. También deja que me equivoque por mí misma, porque así se aprende. No obstante, siempre está en mis triunfos, aplaudiéndome mientras enfunda una sonrisa. En momentos de angustia sabe escucharme y aconsejarme; sé que, aún lejos, puedo sentirla cerca con una simple llamada de teléfono. Quizás, algún día, alguien me llegue a comprender como lo hace ella, pero, lo siento, nunca nadie podrá conocerme como ella me conoce. Y, de ninguna manera, nadie podrá sustituirla, Podría decir que es la relación más larga, fructífera y real que he tenido, tengo y tendré. Real porque sé que me quiere y sé que la quiero por mucho tiempo que pase. Parece una declaración de amor y lo es: si entiendes el amor como la capacidad del ser humano de saltar el muro que lo separa de otra persona y comprenderla (como dijo aquel filósofo), lo es. En estos días en los que todo el mundo me asemeja a mi rama paterna, quiero recordar que soy fruto de dos. No es un día especial pero... ¿es necesario una fecha señalada para recordarle a tu madre cuánto la quieres?


sábado, 16 de febrero de 2013

Marwan, cantautor y poeta


Hace unos años, un buen amigo mío me dijo: "oye, escucha esta canción, que te conozco y sé que te va a gustar." Efectivamente, me conoce bien. Así fue como Marwan, cantautor y poeta entró en mi vida, en mi biblioteca y en mi lista de reproducción.


Lo primero que conocí de él fue su música. Música que enfunda unas letras que dicen más de lo que esconden. No es un cantautor que se estanque en un tema y a partir de ahí desarrolle su obra. Desde el amor más sincero de Cómo decirte a la descripción de la cruel realidad de los Meninos da rua, pasando por la picaresca de La epidemia y el recuerdo del 11M con Jueves 7:36. En realidad, no podría decidir entre una u otra canción. Aunque he de admitir que me enamoró con su canción de Meninos da rua y su final en portugués:

Naceu em um pano sujo na sua casa numa favela do Brasil
Naceu com a cruz dos pobres nas costas, com um papelâo como berço
Naceu e te batizarâo com fome e teu sobre nome miseria
Naceu e estranhou uma vida sem pai, naceu essa foi sua sentença

Teus sonhos tinhamde forma de balâo.
Mais furo o dia que chegou o escadrao.
Menino vagabundo foi carne de pistola, meninos de rua.

Recuerdo que cuando empecé a escucharlo su estilo me recordaba al gran Ismael Serrano. Me dije "sería todo un bastinazo que cantaran los dos juntos alguna canción". Y apareció El próximo verano. Creo que sobran las palabras.

Hablando de palabras, yo venía aquí a hablar de su libro. La triste historia de tu cuerpo sobre el mío es el primer poemario de este autor. Precisamente hoy he terminado de leerlo y he de decir que me ha dejado con ganas de más. Como todo poemario, cuando acabas de leerlo te sientes más cerca del autor, será porque mi percepción personal de la poesía es como algo muy íntimo, muy personal, que lanzas al viento para que quien quiera lo recoja, lo lea y lo interprete a su manera. Lo haga suyo. Y esto es lo que Marwan hace en este libro.

Es curioso cómo descubrí este libro. Por noviembre vi en Facebook que alguien compartía la siguiente foto:



Me quedé tan prendada de ese poema, que no venía acompañado de nombre de autor ninguno que empecé a buscar a quién pertenecía. Así me encontré de frente con Marwan, el poeta. Salí corriendo a buscar su libro por Granada y por Cádiz, pero descubrí que solo se podía adquirir en Madrid. Localicé rápidamente la librería donde se podía comprar y le pedí a una amiga que me lo trajera. Cuando fue ya estaba agotado. Pero no perdí esperanzas. En cuanto llegó a Granada, salí a comprármelo  quedándome yo con el último ejemplar. Cada mañana me acompañaba mientras desayunaba, una gran compañía. He sonreído, me ha emocionado, me he identificado con algunos poemas y me ha sorprendido gratamente. Porque, quien me conoce, sabe que mi nombre es Irene y el de mi hermana, Lucía. Así que, de todos los nombres del mundo, Marwan eligiera estos dos nombres para un poema hizo que me sorprendiera, me emocionara y sonriera mucho. Aquí dejo el fragmento:


No es necesario recomendar a este autor, las canciones y los poemas hablan por sí mismos. Por si acaso, dejo su propia descripción, extraída de su libro:
Nací en Madrid en 1979 y siempre me costó mucho expresarme. Nunca tuve la suerte de ser una persona que tras una ruptura, disputa o cualquier otro tipo de situación me quedara con alguna palabra sin decir. Yo siempre me quedaba con un millón de cosas que no había sido capaz de expresar. Unas veces por miedo al ridículo, otras por miedo a hacer ruido, otras por miedo a hacer daño y casi siempre por miedo a que no me quisieran. Con el tiempo me atrví a escribir canciones. Había demasiado tráfico entre mi cabeza y mi corazón, necesitaba descongestionar de algún modo. En trece años aún no he parado. Pero hay cosas que no caben en una canción; no es su lugar o simplemente necesitan otro formato para ser más preciso en lo que quiere relatar. Por eso hago poemas, para contar lo que no puedo de otro modo y porque tengo una necesidad irremediable de comunicar(me). El mundo es demasiado bonito y demasiado feo para no contarlo.
A partir de este momento estos poemas no son míos. Son del que al leerlos los interpreta bajo su mirada personal. Sería maravilloso que estas páginas te recordaran a alguien, te golpearan ligeramente las entrañas o simplemente te trajeran alegría por un instante. Gracias por tu compañía.

Gracias Marwan, por tu obra.
Gracias Tarik, por abrirme las puertas a este mundo.

http://www.marwanweb.com/
http://marwanblog.blogspot.com.es/

miércoles, 13 de febrero de 2013

Rutina

Trozos de sol por la persiana.
Las palomas le cantan al despertador.
Peleas de gatos.
Perros ladrando.
Señoras que lanzan su grito de guerra.
Pícara no se calla
ni siquiera los sábados.
Conversaciones ajenas
se cuelan por las cortinas.
El caballo relincha.
Las campanas de las 10:15.
Buenos días,
Granada.

jueves, 7 de febrero de 2013

Eres mujer (yo lo sé).

Curvas vertiginosas paraíso
de todo caminante que se precie.
Me abandona mi espíritu tísico
cuando mis manos contigo se mecen.

Aurora tardía de vidas perdidas
en tu cuerpo frío tienen fin.
Impulsas a las ánimas la valentía
que en otras no aprecian como en ti.

No ilusionas al inocente.
No eres de esas mujeres crueles
que te ponen un caramelo en los dientes
pero te lo quitan cuando no convienen.

Dices la verdad, vas de frente.
Abres los ojos al ciego,
haces oír al sordo
y hablar al mudo.
(y hablas en mi mundo).

No sé cómo te verán los demás,
pero para mí eres mujer.
Me lo demuestras cuando no hay nadie más
y cuando tus cuerdas me dejas recorrer.



A veces no hace falta más que una tarde perdida entre las cuerdas de una guitarra para quererle regalar algo especial y simbólico como es un poema.

domingo, 27 de enero de 2013

Huele a frío,
desgarrado tiempo del inframundo.
Alejas a todo, hacia lo más profundo.
Sus almas van en un río.

Huele a invierno,
al vacío de sus sábanas
que dejaste una mañana
cuando los segaste con tu guadaña.

¿Hueles la tristeza
que a tu paso riega
jardines de maleza
de dolores y de pena?

Huele, amiga encapuchada,
y date la vuelta,
que no quiero ver tu faz manchada,
que mi pena anda suelta.