hasta que el templo del saber
donde nos refugiábamos todos
dejó de dar sombra.
Dejamos al niño atrás
pasando a un tiempo imperfecto.
Vivimos nuestro presente
y el futuro ya vendrá.
Conjugamos situaciones
(amor, alcohol y algo más)
ciudades distintas, desenlaces extraños
y sonrisa de colores.
Pero la "magister" no se olvida
y reúne el pasado cercano
en declinaciones y algunos verbos.
Para el pasado, billete de ida.
Ya otras caras sientan las aulas
y nos sentimos mayores en esas sillas.
Vemos la ilusión, la mirada,
que en nosotros aflorara otro día.
Nos iremos otra vez
con alas desplegadas.
Dejamos en el pasado lo que fuimos
y no volveremos a ser.
Por esos años inolvidables.
Por latín y griego.
Para mis tres acompañantes.
Y para la magister.
No hay comentarios:
Publicar un comentario