Ele tiene el
pelo del color del sol,
por eso de
tener dorado
el motor
principal de su cuerpo.
Tiene
corazón
para todos
los
públicos.
Ele tiene la
fuerza de un titán
pero llora
cuando sueña
y el pasado
acuchilla las cicatrices,
que sigue
sintiendo cerca
aunque corra
a años de distancia.
Ele tiene nombre
de cantante,
pide permiso
mil veces antes de dormir
y es el
primero en venir a decirte:
“buenos días, princesa”
sin
palabras,
pero siempre
con un beso
cerca.
Ele apaga el
mundo,
mi mundo,
cuando vamos
buscando primaveras.
Nos contamos
historias
para dormir
siempre
entrelazados.
Ele se
deshace
cuando una
mano perdida
viene a
encontrar.
Se deja
hacer
y se empapa
del calor ajeno.
Si te
alejas, descuida
te hará
volver.
Ele ama
y en sus
fauces
siempre
guarda un leve mordisco
que precede
a un gesto sincero.
Ele nos
duele
cuando la
miel de su mirada
se torna
gris.
Nos
enfrentamos a un pasado
del que no
quiere hablar,
pero del que
se sigue queriendo escapar
en silencio.
Ele duerme
bajo las
ropas tendidas
al amparo del
astro al que gana
en color,
en calor.
Lo mira con
los ojos cerrados
y le reta a
buscar
un ser más
feliz que él.
Ele le lleva
dos años de ventaja.
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| Ele de Leiva |

Pues si, L es eso y mucho mas, como dejas entrever en tus letras, y como he entrevisto en sus movimientos cuando lo he tenido cerca...No solo es un gran perro...sino un corazón dorado y hermoso...Precioso homenaje, Irene...
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