Te quiero... odiar.
No quiero que seas mi primer pensamiento de todas las mañanas.
No quiero darte la satisfacción de que tus mariposas corran por mi estómago.
No.
No quiero oír la canción, tu canción, en la radio y que las lágrimas broten como si alguien las hubiera llamado.
No quiero pasar noches en vela, derrumbada ante tu recuerdo, tus presencias en mis noches.
No quiero seguir huyendo de sitios que me recuerdan cosas que siempre suenan a triste.
No quiero temer a una estación de tren, a unas vacaciones, al temor de verte de nuevo.
No quiero, pero tengo que borrarte de mi diccionario.
No quiero, pero eres una presencia importante en mi vida.
No quiero, pero tengo que sonreír al ver algo relacionado contigo.
No quiero, pero deseo un nuevo encuentro.
No quiero, pero eres el tema de mis versos, de mis prosas y de mis canciones.
No quiero, no me quieres y no quiero quererte.
Quiero correr, escapar de ti. O de mí. Quién sabe.
Odio necesitarte. Odio que estés en mi vida, que entraras en mi vida y que cada parte de mi cerebro te pertenezca. Odio cada segundo que he pasado pensando en tí, odio cada suspiro que me has arrancado, odio cada mirada y cada palabra que te he dedicado.
ResponderEliminarMe has recordado a esto :) http://reflexionesdeunaovejita.blogspot.com/2009_10_25_archive.html
Porque el mundo se compone de equilibrios. Y si no existiera el odio aférrimo, no podría existir el amor absoulto.
(L)
me encantó!!! me quedo por mas : )
ResponderEliminarEn nombre de las cuatroletritas...
ResponderEliminarprecioso!como siempre, te superas(L)
..KIWI^^