Huele a frío,
desgarrado tiempo del inframundo.
Alejas a todo, hacia lo más profundo.
Sus almas van en un río.
Huele a invierno,
al vacío de sus sábanas
que dejaste una mañana
cuando los segaste con tu guadaña.
¿Hueles la tristeza
que a tu paso riega
jardines de maleza
de dolores y de pena?
Huele, amiga encapuchada,
y date la vuelta,
que no quiero ver tu faz manchada,
que mi pena anda suelta.
Bravo, musa gaditana ;)
ResponderEliminarQue pena que los estudios y las ocupaciones te hagan volver tan de tarde en tarde a la poesía...Lo que me lo compensa es saber que esto es transitorio...como el mismo Invierno y como el "frío" , el "mortal frío"...y que volverán a florecer versos a ramilletes como este mismo que nos dejas hoy...un beso enorme
ResponderEliminar