Curvas vertiginosas paraíso
de todo caminante que se precie.
Me abandona mi espíritu tísico
cuando mis manos contigo se mecen.
Aurora tardía de vidas perdidas
en tu cuerpo frío tienen fin.
Impulsas a las ánimas la valentía
que en otras no aprecian como en ti.
No ilusionas al inocente.
No eres de esas mujeres crueles
que te ponen un caramelo en los dientes
pero te lo quitan cuando no convienen.
Dices la verdad, vas de frente.
Abres los ojos al ciego,
haces oír al sordo
y hablar al mudo.
(y hablas en mi mundo).
No sé cómo te verán los demás,
pero para mí eres mujer.
Me lo demuestras cuando no hay nadie más
y cuando tus cuerdas me dejas recorrer.
A veces no hace falta más que una tarde perdida entre las cuerdas de una guitarra para quererle regalar algo especial y simbólico como es un poema.
Hermoso, sensitivo poema...para mi también es mujer , amiga y compañera...un beso
ResponderEliminarGracias, primo. Sabía que tú mejor que nadie lo entenderías. Un beso enorme
EliminarMuy grande, señorita...
ResponderEliminarMuchas gracias, señor Legrand.
EliminarY tú (también mujer) eres increíble, Osito :)
ResponderEliminarMe tienes enamorá... <3
Muchísimas gracias, Lara. Ains, no me digas esas cosas que me pones colorá :3
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