Mis
vecinos no se saben mi nombre,
pero les
vas a romper el séptimo sueño
para
demostrarles que el paraíso terrenal
vive en
mi habitación.
La
brújula que señala al cielo
rompe
todas las coordenadas
para
señalarte a ti.
Desaparecen
las cuerdas que me atan
cuando
explotas la locura que me aprieta
y ya mis
manos toman el control
de mi
mente,
que
agoniza por arañar la muerte
que
escondes entre tus caderas.
Desgarro
la levedad de mi ser
con los
saltos que me llevan
de mis costumbres
a tus
costuras;
de tus
costuras
a tus
cicatrices;
y tus
cicatrices
de
espaldas a la pared,
para que
se sonrojen
con todo
lo que van a ver.
Los
botones de mi camisa
juegan al
escondite entre tu boca,
que te
vuelves fiera al caer la noche
y no hay
quién se atreva a domarte.
Créeme,
estás
preciosa
cuando te
pierdes en la madrugada
y
apareces sin ser llamada
para
hacer volar mi imaginación
y mi ropa
interior.
La
bombilla ya no se enciende,
se fundió
de mirar
cómo se
deslizaba la cremallera
de ese
vestido de otoño
que tanto
me gusta quitarte.
La
guitarra se ha quedado muda:
los
secretos inconfesables
que nos
dijimos entre suspiros
aún
resuenan en cada una de sus cuerdas.
La
calavera se ha escapado
de mi
bandera pirata,
nunca se
acostumbra
a que me
atraques
a mano
desarmada.
Todos los
poetas que viven en mi estantería
se
empalman cada vez que te pones
de
espaldas a ellos,
cara a mi
cama,
disparándome
con tus
manos,
tus
pechos
y tu
mirada;
y se
machacan los versos envidiosos
de ver
cómo te hago tocar el cielo
viajando
en primera clase,
sin salir
de mis dedos.
Fiera,
hemos
vuelto a desbocar el caballo,
sin tener
ninguna intención de calmarlo.
Mis
vecinos de arriba no se saben mi nombre,
pero les
tiemblan el suelo cada vez que me tocas
y mis
vecinos de abajo creen que no existo,
pero
creen que el techo sobre sus cabezas caerá.
Mis
vecinos saben que existes,
y estás
en todas sus bocas
sin salir
de la mía.
No lo
comprenden, pero...
lo nuestro
lo nuestro
es
pura
didáctica.
maravilloso =)
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