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lunes, 25 de noviembre de 2013

Canción IV a Guiomar (Homenaje a Antonio Machado)

No soy poeta, pero en la lejanía, entre campos violetas te veo matar el día. Anudados en coleta tus rizos son guía del viento, veleta a tempestades retas.
Así te veo, Guiomar, escondida en el monte, te veo desde el mar, donde olas te rompen. Azul es tu mirar, tus ojos fluyen, libertad es tu andar.
Tren donde cabalgo buscando tu serranía. Nobles campos, verde compañía. Un cuerpo yermo a la melancolía asesina está expuesto a la nostalgia fría.
Entre los olivos, Guiomar, tú apareces, ganas al olvido, retas a los fuertes amantes heridos a jugar su suerte a la luna. Perdidos haces que se encuentren
**
Apareces en mis manos viajeras. Eres la tinta con la que escribo a la luna, al sol, al mar, a la tierra, al dulce cantar de un mirlo, a la luz tenue de esta sierra, al azul de este marinero en pena, a la tempestad que resulta fiera.
Ojos de niña en cuerpo de mujer que se advierte en la lejanía la luz que el sol les ha de deber por iluminar con toda su rebeldía. Musa que nos hace beber de la fuente de su sabiduría para su agua no perder. Para ti, Guiomar, mi poesía.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Perderé mi miedo si se trata de salvarte a ti
(Adriana Moragues)
Corres por las venas. Aprisionas la mente del valiente. Haces que aunque no quiera, piense en si un paso más vale la pena.
Apareces cuando el futuro es incierto, mi cama nunca está vacía porque en cada esquina de este infierno está tu mirada impía.
Nadie vive una primavera completa si acecha tu macabra presencia rompiendo sonrisas de ilusiones repletas y mostrando las ganas de vencer la ausencia.
Miedo a lo desconocido en forma geográfica o humana. Miedo a un cuerpo desnudo y a la fría soledad de la mañana.
Miedo al miedo. Miedo a no tenerte. Miedo a mandarte lejos. Miedo a perderte.
Miedo, témeme a mí porque por mucho que me ataques, por mucho que ciegues mis ojos verdes, voy a ser feliz.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Ojos verdes Cádiz

Luz hermanada de la que me prendé.
Ese atardecer me dio vida
que tardaría en perder.

Eres drama que enamora y reina enamorada,
de arte y de poesía,
de maneras y garra,
de flamenco y quejío,
yo quiero tu garganta.

De la fuerza de los valientes estás llena,
de esos que no se rinden,
de los que merecen la pena,
corazones ardientes de alegría plena.

Eres azul y dorada como señora de mar,
eres tacita de plata y de todo lo demás
para mí no hay otra a la que pueda querer más.

Dicen que Cai en las noches huele a sal,
y eso que me llevé en los ojos el color de su mar...

(Si digo que E hace magia con las palabras, es por algo. Mil gracias por hacerme sonreír en la distancia)

lunes, 28 de octubre de 2013

y estos sean los últimos versos que yo le escribo.
(Pablo Neruda)
Te quise como se quieren los enamorados,
como la luz del Sol que busca a la Luna,
como los ríos que al mar quedan enganchados,
como la Tierra que aguanta nuestra locura.

Te quise como se quiere a la Libertad
en el alma, en la vida, en las ganas,
en una mañana de verdes ramas,
en un leve atisbo de humanidad.

Pero te odio tanto como se odia a los odiados,
como la Luna se sigue escondiendo del Sol,
como el mar que a los ríos ha expulsado,
como nuestra locura es a la Tierra el dolor.

Me falta la tinta que me dabas,
que cada noche de tus labios emanaban
las más bellas, utópicas y poéticas promesas
de un futuro del que ahora solo quedan cenizas.

Te hice, te hago y te haré tanta poesía
porque no sé de qué manera enseñarte
todo lo que te diría. 

jueves, 24 de octubre de 2013

Pero recuérdalo,
una vez al día
te cambiaría por toda la poesía.
(Elvira Sastre)

Eres la musa que nunca espero,
de miradas perdidas,
de versos enredados,
de poesía en vida.

Eres rima asonante, cuarteto,
soneto, redondilla.
Eres verso libre que vuela,
vuelas lejos de mis cuartillas.

Eres pensamiento, duda,
sonrisas y lágrimas.
Eres bulerías, fandangos
y alegrías.

Eres una cama deshecha,
unos besos revueltos
unas ganas de todo
lo que tu pelo lleva envuelto.

Eres arte, eres vida.
Eres poesía.

Pero, sabes tanto como yo
que estos versos valdrían más
si cada madrugada, cada mañana,
fuera tu mirada la que viera a mi despertar.

jueves, 17 de octubre de 2013

Desnuda

"Antes de jugar contigo, jamás se me habría ocurrido esto, ni lo habría intentado. Así que si te gusta el poema, más de la mitad es tuyo."

Efectivamente, podría haber sido mío, pero esta vez solo llevan mis iniciales el impulso que llevó a esta persona a escribir esto. Qué menos que darle un hueco en este rincón a su poesía, aunque ya ha ocupado más espacio sin necesidad de tener una trayectoria poética por la que destaque. (Sin embargo, para mí es una de las trayectorias que más me importan).

Me desnudas el alma y me quiebras el corazón. 

"Y me haces pensar.
Me haces no querer parar de imaginar,
de soñar, de volar entre tus brazos...

El amor reside en cada detalle
que me hace olvidar la verdad indeseable de tu lejanía
y en la locura que me invade
de las ganas de hacerte mía

Me desnudas el alma en el pensamiento
de tu cuerpo decorado con mis besos,
del roce del fulgor entre mis dedos,
de vivir el amor y que me envidie el cielo.

Y me quiebras el corazón con cada comentario sincero,
que me recuerda que el amor es un juego
de dos y que yo siempre caigo primero."

                                                                   E.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Poema para una tarde verde

Estas sábanas blancas
entre las que no te escondes,
a las que miras impacientes,
no te representan.

Pero tienen historia:
amores perdidos,
vidas regaladas,
o ganas renovadas

Simplemente una mirada
hacia la libertad,
eterna libertad,
o a una cama supletoria.

No pierdas las ganas de ganar.
Esas que tienes en tu mirar.
Esas que corazones tienden a sanar,
mejor que cualquier hospital.

Y no dejes que el verde te domine.
Por nada ni nadie.