miércoles, 13 de febrero de 2013
jueves, 7 de febrero de 2013
Eres mujer (yo lo sé).
Curvas vertiginosas paraíso
de todo caminante que se precie.
Me abandona mi espíritu tísico
cuando mis manos contigo se mecen.
Aurora tardía de vidas perdidas
en tu cuerpo frío tienen fin.
Impulsas a las ánimas la valentía
que en otras no aprecian como en ti.
No ilusionas al inocente.
No eres de esas mujeres crueles
que te ponen un caramelo en los dientes
pero te lo quitan cuando no convienen.
Dices la verdad, vas de frente.
Abres los ojos al ciego,
haces oír al sordo
y hablar al mudo.
(y hablas en mi mundo).
No sé cómo te verán los demás,
pero para mí eres mujer.
Me lo demuestras cuando no hay nadie más
y cuando tus cuerdas me dejas recorrer.
A veces no hace falta más que una tarde perdida entre las cuerdas de una guitarra para quererle regalar algo especial y simbólico como es un poema.
de todo caminante que se precie.
Me abandona mi espíritu tísico
cuando mis manos contigo se mecen.
Aurora tardía de vidas perdidas
en tu cuerpo frío tienen fin.
Impulsas a las ánimas la valentía
que en otras no aprecian como en ti.
No ilusionas al inocente.
No eres de esas mujeres crueles
que te ponen un caramelo en los dientes
pero te lo quitan cuando no convienen.
Dices la verdad, vas de frente.
Abres los ojos al ciego,
haces oír al sordo
y hablar al mudo.
(y hablas en mi mundo).
No sé cómo te verán los demás,
pero para mí eres mujer.
Me lo demuestras cuando no hay nadie más
y cuando tus cuerdas me dejas recorrer.
A veces no hace falta más que una tarde perdida entre las cuerdas de una guitarra para quererle regalar algo especial y simbólico como es un poema.
domingo, 27 de enero de 2013
Huele a frío,
desgarrado tiempo del inframundo.
Alejas a todo, hacia lo más profundo.
Sus almas van en un río.
Huele a invierno,
al vacío de sus sábanas
que dejaste una mañana
cuando los segaste con tu guadaña.
¿Hueles la tristeza
que a tu paso riega
jardines de maleza
de dolores y de pena?
Huele, amiga encapuchada,
y date la vuelta,
que no quiero ver tu faz manchada,
que mi pena anda suelta.
desgarrado tiempo del inframundo.
Alejas a todo, hacia lo más profundo.
Sus almas van en un río.
Huele a invierno,
al vacío de sus sábanas
que dejaste una mañana
cuando los segaste con tu guadaña.
¿Hueles la tristeza
que a tu paso riega
jardines de maleza
de dolores y de pena?
Huele, amiga encapuchada,
y date la vuelta,
que no quiero ver tu faz manchada,
que mi pena anda suelta.
lunes, 10 de diciembre de 2012
De Granada (1º)
Somos lo que somos.
Ni más, ni menos.
Somos el abismo del deseo.
Somos las ganas, el empeño.
Somos la duda, la fuerza y el sueño.
Somos poesía barata
de bares de tapas.
Somos obras literarias
con premios y capas.
Somos sonrisas, lágrimas gastadas.
Somos la vida infernal
de ese ángel celestial.
Somos lo que somos.
Ni más, ni menos.
Ni más, ni menos.
Somos el abismo del deseo.
Somos las ganas, el empeño.
Somos la duda, la fuerza y el sueño.
Somos poesía barata
de bares de tapas.
Somos obras literarias
con premios y capas.
Somos sonrisas, lágrimas gastadas.
Somos la vida infernal
de ese ángel celestial.
Somos lo que somos.
Ni más, ni menos.
En Huelva, 6 de diciembre de 2012
martes, 27 de noviembre de 2012
domingo, 25 de noviembre de 2012
María Dueñas - El tiempo entre costuras
Después de Dime quién soy, decidí seguir con la temática de la mujer luchadora del siglo XX, condicionada por los avatares políticos y cuya vida se influye por estos. Así, además de la recomendación de mi madre y mi tía para que empezara a leer este libro, es como me acerqué a El tiempo entre costuras. Quién le diría a Sira Quiroga las vueltas que le da la vida: todos los acontecimientos históricos que vive, las personas influyentes de las que se rodea, las que entran y salen de su vida sin previo aviso, las idas y venidas por dos mundos: su España natal y un Marruecos desconocido.
Además de aspectos de la historia que ya conocía, que se presentan desde el punto de vista de esta joven modista que se abre camino por un mundo convulso y que cae para aprender a levantarse, me llama la atención cómo la autora hace que toda esta historia comience: una Hispano Olivetti. Como ella misma dice, si esa tarde no hubiera decidido ir a comprarla, su vida hubiera sido totalmente diferente, no se sabe si más fácil o más difícil. Este juego de coincidencias y situaciones que hacen que la historia (y la vida) no sea tal y como la protagonista tenía planeada, es el recurso ideal usado por la autora para comenzar un libro que, aparentemente inocente, comienza a cobrar más sentido y a entramar un argumento que se va hilando entre patrones.
martes, 6 de noviembre de 2012
Dame limosna de amores, doloresDespojos de un recuerdo vivido,
enterrado bajo llave en un baúl
para que este corazón, dolorido,
descanse en el mar azul.
... y pon en mí tú unas flores
Dolores que dejan cautivas
las ganas de lo que queda por vivir.
La herida, escondida, atractiva
a los ojos de quien no sabe de ti.
Ten piedad samaritana de lo amargo de mi ser
Piedad, tiende una mano
amplia, fuerte, segura,
a este deshecho humano
con la piel desnuda.
¿No te da pena que llore?
No, no me des limosna de amores.
Dame el pleno sentimiento
de las mariposas y flores de colores
lanzadas contra el viento.
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