Por
desamor
hacemos
cosas impensables.
Nos
dejamos llevar en el continuo,
incesante,
parejo,
medido,
igualado,
tictac
de las agujas de un reloj.
No
volvemos a coger ese tren
destino:
su boca
y la
única boca que tocamos
es la
del metro.
Maldecimos
a los cielos
cuando llueve
y solo
hay paraguas para uno
y no
lluvia para dos.
Volvemos
a ser el hombre del traje gris
porque alguien
nos robó el mes de abril…
(tú)
Por
desamor
hago cosas
inimaginables:
te
canto,
te
escribo,
te hago
poesía,
(poesía que hago trizas)
te sonrío,
te miro,
te
pienso,
como
nadie en este mundo lo hará.
Pero lo
atroz de todo
es que
el desamor
parte
indiscutiblemente del amor.
Y como
una incesante tempestad
que no
abriga
y duele
al pasar,
llueve
una idea,
dolorosa
idea,
que es la
cruda realidad
Es eso
que tú sabes muy bien,
que por
desamor
tiendo a
amarte…
(Sí, yo también).