
Este adiós, no maquilla un "hasta luego".
Este nunca, no esconde un "ojalá".
Estas cenizas, no juegan con fuego.
Este ciego, no mira para atrás.
Este notario firma lo que escribo.
Esta letra no la protestaré.
Ahórrate el acuse de recibo.
Estas vísperas, son las de después.
A este ruido, tan huérfano de padre
no voy a permitirle que taladre
un corazón, podrido de latir.
Este pez ya no muere por tu boca.
Este loco se va con otra loca.
Estos ojos no lloran más por ti.
En la posada del fracaso, donde no hay consuelo ni ascensor,
el desamparo y la humedad comparten colchón.
Y cuando por la calle pasa la vida como un huracán,
el hombre del traje gris saca un sucio calendario de bolsillo
y piensa...
Que el fin del mundo te pille bailando,
que el escenario me tiña las canas.
Que nunca sepas ni cómo, ni cuándo,
ni ciento volando, ni ayer ni mañana.
De las dos Majas de Goya,
prefiero la misma que tú.
Los cirujanos de las decepciones cercenan por lo sano la alegría,
las venas del amanecer almacenan sangre fría
y cada lunes nace muerto el nuevo día.
Cuando la ciudad pinte sus labios de neón
subirás en mi caballo de cartón.
Me podrán robar tus días... tus noches no.
Ambiguas horas que mezclan al borracho y al madrugador,
danza de trajes sin cuerpo al obsceno ritmo del vagón,
hace siglos que pensaron: "las cosas mañana irán mejor"
es pronto para el deseo y muy tarde para el amor.
Los Romeos se demoran y las Julietas se desenamoran.
Joaquín Sabina.
Dios tengo a este hombre en su infinita gloria para toda la eternidad. Incomparable, insuperable. Increible :]
ResponderEliminarYa estás por aquí ^^ Genial, poquito a poco va creciendo nuestra familia bloguera!
un besicoo!