Ella…
Una mirada sincera, un tierno deseo de decir todo lo que tiene en su mente. Ganas locas de vivir un sueño que deambula por cada rincón de su habitación.
Ella…
Luces y sombras en un mismo cuerpo, lejos de todo, ajeno de otros pensamientos. Distraída, vive su día a día con la sonrisa más bella que es capaz de inventar, para alegrar la vista a sus seres queridos. Es ella.
Pero en su intimidad se desvanecen sus ganas de seguir, se hunde en la negatividad que oculta. Baja la cabeza pensando que nunca será capaz de concluir su ideal de futuro. Abre un baúl de palabras amigas, que le dan fuerzas, alegría. Que creen en ella. Esas palabras siempre estarán tras ella, aupándola hacia la cima de su vida, sonriéndole para cambiar un lugar álgido por el más tibio que se pueda imaginar.
Y así van pasando sus días. Días monótonos. Pero no sabe, que esa monotonía que crece a su alrededor producto de su imaginación la echará de menos pronto. Y pensará en esos días como los más maravillosos que ha vivido. Aunque muchos otros los superarán, siempre le quedará ese dulce recuerdo.
LOs recuerdos dulces se reviven(los amargos tambien) pero mientras que llegan a amontonarse vivimos la VIDA QUE ES DURA,VITAL,TRISTE,ALEGRE,DULCE,AMARGA Y SOBRE TODO HERMOSA...COMO TUS PENSAMIENTOS..sigo siguiendo tus pasos...besos
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