hojas de espadas
y el clamor de una conquista
en las cinco letras
que dibujan tu nombre.
Pero tu mejor arma
fluye por el aire
y conquista almas perdidas.
La espiga ciega a los hombres,
pero tú muestras una media luna
y, en una balanza,
pesan igual.
Nadie lo sabe,
pero hemos roto más fronteras
a golpe de cafés,
que gobernantes
a golpe de tratados.
Café
que si es contigo
sabe a nuevo,
a saber,
a nuevos mundo,
a abrir los ojos del alma
y viajar alrededor del mundo
sin moverme.
Itinerantes,
como solitarias gaviotas,
compartimos palabras
con el corazón descubierto,
nos enseñamos las heridas
y vuelven hasta las oscuras golondrinas
a escuchar lo que tienes que decir.
Gana el amor al mar,
a la fortaleza roja,
a la ciudad de un poeta
que unió nuestros caminos
a cualquier diferencia inventada.
Un mirar verde esperanza
acompaña tu caminar
que aderezas con el marrón
de la tierra que te vio nacer.
Un ojo derecho que nunca has perdido,
amigo,
que aunque la mano
alcance la llave
y la desesperanza pueble las calles,
sé que siempre habrá un café más...
... inchaalah.
A Tarik,
por enseñarme que
la amistad
es algo más
que una palabra.
Uauuuu...YA...no es un comentario ni poético ni novedoso...pero así me has dejao...Grandes tus palabras, hermosas y llenas de sabiduría...SIgues creciendo y yo tengo la suerte de ser un testigo de lujo...Besos
ResponderEliminar¿Para qué comentarios poéticos si así de simple eres capaz de llegarme tanto? Muchísimas gracias a ti, Alfonso, por tus palabras y por aguantarme, tanto poéticamente como literalmente. Es fácil escribir cuando una amistad te da tanto, las palabras salen solas. Un beso enorme!
Eliminar