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miércoles, 24 de julio de 2013

Poema de despedida

Todo empieza y todo acaba.
Forjamos hace años un espacio común
creamos historias
inventamos el sabor de las noches perdidas
y creímos que las batallas se ganaban.
Siempre prometí volver
desde la casilla de salida
y de oca en oca
y tiro porque me toca
una y otra vez.

Fuimos un eterno ir y venir
de olores, sabores y colores,
de sensaciones,
de un “me marcho de vacaciones
pero volveré a Graná”
como si se tratase de volver a caminar.

Hoy todo acaba
porque ya no soy sin ti,
ni tú conmigo,
porque mi cama no será la tuya
ni estará en ti
el descanso que busco.

Algún día volveré a buscar tus recuerdos
paseando por nuestras calles
pero aparecerá el metro
y ya no seremos nadie.

La partida continúa,
tiro los dados otra vez
pero lejos de lo que fuimos
lejos, de serlo otra vez.


(Recitado en la III Jam Session de Granada)

domingo, 21 de abril de 2013

Poema para cualquiera


De sobra sabes que eres la primera...
La primera que me quema el alma.
Solo con rozarme apenas
me llevo tu mirada
y tus besos a la cama.

La primera a la que deshago
y hago a mi antojo
para quedarme a tu lado
y echarte de menos un rato.

Déjame que nos disfrutemos
y rato a rato,
beso a verso,
comernos.

Que me cuelgo de los volantes de tu falda
y te cuelgo flores en el pelo
para luego quitártelas sin falta
y no tenerles celos.

Dame tu mirada
y sus nubes negras
que las aglutino, me las quedo
y luego las hago poema.

Dice Sabina:
"dos no es igual a uno más uno"
y lleva razón:
vamos a demostrarle
que dos
solo somos

y yo.


jueves, 4 de abril de 2013

Y si tienes tiempo...

Hola, ¿tienes un minuto?
Vengo a recordarte quién soy, 
Y que mi recuerdo sigue vivo.


¿Estás ahí?
He perdido la vida,
quizás sabes tú dónde dejé
las espinas que forman este pez.


¿Sigues al teléfono?
Cuéntame historias que me hagan sonreír,
de ti, de mí,
de algún porvenir.

¿No te has ido?
La del teléfono es limitada
y nuestra batería no se acaba,
nuestra pila es inacabable,
las palabras, insaciables.


Oye, si aún te acuerdas de mí
y tienes tiempo,
escríbeme uno de esos poemas,
que para ti es uno más,
y crees que se lo lleva el viento
y para mí, el más importante de cientos.


Con cariño.

lunes, 1 de abril de 2013

Urbs - urbis: de torrijas y cerveza

Declinábamos rosas
hasta que el templo del saber
donde nos refugiábamos todos
dejó de dar sombra.

Dejamos al niño atrás
pasando a un tiempo imperfecto.
Vivimos nuestro presente
y el futuro ya vendrá.

Conjugamos situaciones
(amor, alcohol y algo más)
ciudades distintas, desenlaces extraños
y sonrisa de colores.

Pero la "magister" no se olvida
y reúne el pasado cercano
en declinaciones y algunos verbos.
Para el pasado, billete de ida.

Ya otras caras sientan las aulas
y nos sentimos mayores en esas sillas.
Vemos la ilusión, la mirada,
que en nosotros aflorara otro día.

Nos iremos otra vez
con alas desplegadas.
Dejamos en el pasado lo que fuimos
y no volveremos a ser.

Por esos años inolvidables.
Por latín y griego.
Para mis tres acompañantes.
Y para la magister.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Reflexiones de viaje

Hoy,
época de la sonrisa perfecta,
abogo a la tuya:
desconocida, fugaz y,
sobre todo,
imperfecta.
Coronada por la oscuridad
en forma de aro
atravesando el septum,
no hace falta saber mucho más
que lo que tu voz deja entrever
(o "entreoír").
¿Quién sabe de dónde eres,
dónde vas
o con quién caminas?
¿Realmente importa?
No imagino nada más
que lo que tu sonrisa
me muestra.

lunes, 11 de marzo de 2013

Mi duda favorita


Hoy tengo ganas de comerme el mundo.
Amor, cierra los ojos y abre las ganas,
que nos vean bailando las persianas
porque voy a empezar por el tuyo.

Después patinaremos las aceras.
Los semáforos se apagarán de celos.
Los transeúntes fruncirán las cejas
y de nosotras tendrá envidia el cielo.

Eres mi razón de cada día.
Eres mis ganas, mi alegría
y el todo de una sonrisa.

Eres de las calles el desdén.
De mi casa, el Edén.
Eres el silencio que me grita.
Eres mi duda favorita.

Vamos a empezar una guerra.
Combaten tu cuerpo contra el mío.
Sábanas blancas de trincheras.
Aquí no tiene cabida el frío.

Salvaremos el mundo desde tu cama
y olvidaremos lo demás.
Nuestros besos, las mejores armas
y se acaba la cuenta atrás.

A la niña de los ojos bonitos.
Mi duda favorita.

lunes, 4 de marzo de 2013

Lucía Sócam en Peligros (Granada)


“Pues no sé quién es, pero yo me apunto!” Y así empezó la aventura de este día uno de marzo.
Hace unos años, gracias a la canción Trece del disco Verdades Escondidas, conocí a la gran Lucía Sócam, cantautora de Guillena. El pasado viernes tuve la suerte de ver la presentación de su nuevo disco “Viejos tiempos, nuevos tiempos” en el granadino pueblo de Peligros.



La frase con la que comienzo esta crónica es de mi "arrastrada" compañera Lara, que cedió con gusto a acompañarme al concierto. Así que a eso de las 5 de la tarde decidimos partir hacia Peligros. No conocíamos el pueblo, así que con un par de indicaciones de unos amigos, teníamos más o menos la ruta clara. Lo gracioso fue cuando de los dos autobuses que podíamos coger, cogimos el que no nos llevaba a nuestra referencia para orientarnos. Pero a pesar de todo nos hicimos dueñas del plano de Peligros en un rato, nos dimos nuestros paseos, tomamos una pintoresca merienda (por llamarla de algún modo) y dejamos el tiempo pasar.
Cuando llegó la hora, nos hicimos con nuestras entradas y empezamos a ojear el disco que me había comprado allí mismo. Entramos y nos agenciamos con sitios de primera fila, de los mejores. La sala se fue llenando y, aunque no se llenó de forma completa, en el teatro se respiraba un ambiente familiar y muy caluroso, a pesar del frío que hacía.



Y entonces apareció ella, la Guerrera, acompañada en el escenario por Roberto Villegas, escritor peligrense. Se fueron alternando las canciones de Lucía y poemas a los que ponía voz Roberto. Antonio Machado, Federico García Lorca, Rafael Alberti, Juan José Téllez y Javier Egea estuvieron entre nosotros (espero no olvidar a ninguno). Cerró su parte con el poema de Juan José Téllez “El valor de los salvajes” que dejó al público totalmente anonadado. Gran actuación.



Bueno y qué puedo decir de Lucía. Todos los adjetivos que podría usar para hablar de su actuación, se quedan cortos. Cualquier persona que la haya escuchado en directo sabe que en cuanto coge la guitarra y empieza a cantar, trasmite a la perfección el mensaje de la canción y hace que el público lo sienta una milésima parte de lo que lo siente ella.



Abrió la actuación con Un hombre andaluz, magnífica canción a Blas Infante. Después nos deleitó con todo el repertorio de su disco: Creía en la gente, canción a Diamantino García; Prefiero ser diferente, donde la autora explica por qué prefiere leerse un buen libro antes que sentarse delante de la televisión; Republicana, canción que personalmente me emocionó muchísimo, dedicada a las mujeres republicanas por las que conocemos nuestra historia; Referente trovador, a Carlos Cano, y así un etcétera compuesto por 12 canciones, una maravilla todas y cada una de ellas. Además, en medio del concierto, cuando Roberto recitó Retrato de Antonio Machado, Lucía se salió del programa y nos deleitó con este poema hecho canción. “Espero que no me echéis de la empresa, pero es mi poema favorito y no me he podido resistir” fueron sus palabras.



Se cerró la actuación con la canción “Viejos tiempos. Nuevos tiempos”, canción que da nombre al disco. Cuando se despidieron y miramos la hora, vimos que habían pasado cerca de dos horas desde que entramos en el teatro. Nuestra sorpresa fue abismal porque el tiempo había volado en esa sala llena de música, de arte, de lucha y de memoria.



Después, entre risas y charlas, conseguimos que Lucía nos firmara un disco a cada una (Guerrera, menos mal que no me viste entre el público, porque hubiera sido toda una encerrona eso de subirme a recitar). Con una foto con la artista y charlas con ella y Roberto, pusimos broche final a esa tarde en la que, mientras media Granada estaba en un concierto de una artista comercial y conocida, nosotras decidimos ser diferente y apostamos por una tarde que difícilmente olvidaremos en mucho tiempo.



Aunque mi primo Alfonso Baro y mi primo Juan Manuel Alcedo (también conocido como mi padre) lo hicieron antes y de forma inigualable, me he permitido unirme al grupo que le dedica unas letras a Lucía Sócam. Básicamente, porque esto es lo mínimo que se merece y lo que yo puedo aportarle. Así que va por ella.

Hija de Guillena,
de patria andaluza,
de lucha llena
los corazones de los que se cruza.

Rebelde con causa,
grita todos los nombres.
Las 17, sus musas,
y la libertad de los hombres.

Guerrera de causas perdidas,
en un mundo pasivo.
De esta generación perdida
es el componente activo.

Con su voz, fuerza y energía,
nos trasmite su sentir
cuando grita con guitarra como fusil:
¡Viva la libertad! ¡Viva Andalucía!

Guerrera, si hubiera miles como tú,
la utopía de un mundo mejor
sería mañana una realidad
y no una película de ciencia ficción.


Ha quedado bien claro que recomiendo encarecidamente a Lucía y todo el movimiento que está llevando a cabo. Porque, sinceramente, ejemplos de juventud comprometida como es su caso, escasean.