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lunes, 7 de febrero de 2011

Poetas (I): Catulo.

Vivir, Lesbia, y amar. Vamos a ello.
Los chismes de los viejos amargados
nos tienen que importar menos que nada.
Puede ponerse el sol, salir de nuevo,
pero la breve luz de nuestros días
una vez que se apague, será noche
que habremos de dormir, interminable.
Dame mil besos ya, dame cien luego,
y más tarde otros mil y otra centena,
y mil más y cien más, todos seguidos,
y al fin, cuando sumemos muchos miles,
los desordenaremos. Ni siquiera
nosotros lo sepamos. Que no pueda
un envidioso echarnos mal de ojo
si conoce el total de nuestros besos.

Catulo.

Hay poetas y poetas.
Se dice que una persona se viste de un color dependiendo del estado de ánimo. Yo defiendo también que cualquier persona según su ánimo puede sentir aún más la obra literaria de un poeta.
Hoy le dedico unas breves líneas a uno de los poetas latinos cuya obra literaria más me impactó en su tiempo y que aún hoy revivo cada vez que puedo. Así, Gayo Valerio Catulo, se convirtió en uno de mis poetas más admirados. No sé si son por sus poemas de amistad hacia sus personas queridas, sus poemas de reflexión personal o por sus poemas de amor/odio hacia Lesbia. Quizá sea su sinceridad, sus pocos tapujos ante las palabras, ser claro y directo. Por ese odio que puede demostrar con palabras hacia la persona que más ama.
No voy a marear con datos biográficos, sólo pondré una composición más, de despedida.

Si alguna vez llegáis a ser lectores
de mis simplezas y no os espanta
acercar vuestras manos hasta mí...


jueves, 27 de enero de 2011

Fin de semana estelar para La Quinta de la Esencia

Tanto tiempo esperando este fin de semana tan especial y se ha esfumado tan rápido que no me ha dado tiempo a respirarlo. Pero sí a disfrutarlo.
El viernes 21 de enero teníamos el placer de presentar el poemario de La Quinta de la Esencia, proyecto de la Asociación Cultural El Fuego de la Utopía, en Jerez, concretamente en la librería Hojas de Bohemia. Este poemario recoge los versos de jóvenes escritores de entre 16 y 19 años, para comenzar a darle voz a quienes no la tienen. Sin embargo, La Quinta de la Esencia no la forman sólo los cinco nombres que aparecen en su portada, sino que, por suerte, somos solo una pequeña muestra de un gran movimiento.
Llegados a la librería, con un grato recibimiento de Yolanda y María, conocimos a Juan Félix Bellido, representante del Grupo Romero Caballero. Nos habló desde la experiencia del escritor y nos regaló palabras de apoyo, de ánimos para que nunca dejemos de lado la palabra y que creamos en su fuerza. Muchas gracias por todos los consejos que trataremos de llevar a cabo.
Con menos nervios que ganas, empezamos a las 8 en punto. Extraño, pero sí, fuimos puntuales. Con la presentación y la lectura del prólogo de su escritor Juan Manuel Alcedo (que, aunque no venga al caso, también es mi padre, todo hay que decirlo), dimos paso al recital. Junto a Pablo Baena y María Hermida, tuve el placer de recitar con la música del cantautor puertorrealeño Alfonso Baro. Los compañeros Manuel y Alejandro no pudieron unirse a la presentación por temas de estudios y transporte.
Tuvimos también la suerte de contar con la voz de Judith Baro, parte indiscutible de La Quinta de la Esencia, aunque no haya publicado con nosotros. Antes de hechizarnos con sus palabras, nos dedicó una pequeña reseña a nosotros. “Con Irene comparto la afición y los estudios, es como mi madrina en todo esto”. Me guardo esas palabras en el cajón de cosas bonitas. Después de la lectura, la estupenda actuación de Alfonso puso la guinda a la actuación. Siempre sabe expresar todo tipo de circunstancias y situaciones usando tinta y acordes.
La librería nos obsequió con un catering para todos, un gran detalle por su parte. Entre el público tuvimos la suerte de contar con la escritora Isabel de Rueda, todo un honor contar con su presencia.
Gracias, sinceramente, a Hojas de Bohemia y al Grupo Romero Caballero, por todo.
Al día siguiente, partimos rumbo a Grazalema para una nueva presentación en la tierra de Pablo.
Después de un café entre amigos, nos dirigimos a la Casa de la Cultura con los Baena-Niño, siempre un placer contar con ellos para todo.
Comenzó la presentación con unas palabras de la alcaldesa de Grazalema, María José Lara, para seguir con Miguel Ángel Rincón, cofundador de la Asociación Cultural El Fuego de la Utopía, hablándonos de los proyectos llevados a cabo y los que quedarán por delante.
Como en Jerez, contamos con la representación de la Asociación Cultural La Media Luneta por parte de Juan Manuel Alcedo, escritor del prólogo del libro.
Al trío de Jerez se unió Manuel Fernández. Así que estábamos casi todos, a falta de Alejandro que Granada y los estudios no le permitieron acercarse.
Disfrutamos de un público maravilloso, lleno de rostros conocidos para nuestro amigo Pablo. Aunque también he de decir que para mí también había algún que otro rostro conocido y especial además del de mis padres.
Tras la lectura, firmamos bastante ejemplares del libro y echamos unas risas juntos.
Gracias al Ayuntamiento de Grazalema y a la familia Baena-Niño, que siempre es un placer contar con ellos.
Y gracias a La Quinta de la Esencia por todos estos momentos.

viernes, 29 de octubre de 2010


En un cuarto extraño, decide escribir bajo la atenta mirada de una bandera pirata. De todas formas, sí, escribe, pero no sabe muy bien qué decir. Le gustaría expresar tantos sentimientos contenidos de manera verbal que se le aturrullan las palabras, no encuentra una manera coherente de hilar su relato. Para. Un ruido en el pasillo la distrae. “Bah, imaginaciones”, se dice. Sigue tecleando. Quiere, de alguna manera, dejar constancia de todo lo que siente o ha sentido a lo largo de una semana que no se le antoja fácil, más bien algo... extraña quizás sería el adjetivo adecuado. Lunes cuesta, el martes imposible sin tu voz. Pero se va a remontar a justo una semana antes. Viernes. El plan de la noche, normal: película de Woody Allen para endulzar el sentido del humor y luego relajación en casa. O no. Sonríe al recordar el momento. De pronto, se ve en el otro cuarto ajeno, grabando cómo dos amigas se demuestran el cariño imitando una encarnizada pelea de Orcos, con el simple propósito de ganar el derecho a darle un cariño especial y dejar su marca en el cuello del otro orco, por llamarlo de alguna manera. Tras quince minutos, lo consiguió. Risas, risas y más risas. Qué bueno descargar el peso de la agobiante rutina en el simple gesto de sonreír. Luego deciden descansar: al día siguiente tienen un viaje a través del tiempo en forma de fiesta. Cuando se levantan, deciden pasar la mañana en compañía como tres compañeras hermanadas que son, ya que entre ellas se ha superado la barrera que la separan de las otras y se han dejado comprender. Por la tarde, Siete años en el Tíbet crea un ambiente soporífero que hace sucumbir a sus dos espectadoras en una pequeña siesta. Enlazadas como dos enredaderas, dejan que Morfeo haga de las suyas en su cuerpo. Por fin se deciden a salir. Se visten de época pasada para pasar una noche inolvidable. Un momento en los años veinte. No, borra eso, rectifica. Un momento con ellas. Eso suena mejor. Y sí, son ellas las que ahora la apoyan, las que la escuchan cuando está mal, las que se inventan una terapia para ayudarla en sus dificultades expresivas. Son ellas con las que quiere compartir el año. No son las que más la conocen pero sí dos de las personas que más quiere conocer. Son mamás de ella y a veces ella es su mamá. Son dos consonantes que abrigan a una vocal en medio. Son un abrazo mañanero, una sonrisa al mediodía, un beso crepuscular y un abrazo nocturno. Y unas ganas de reír eternas.



Lo siento. Me he enamorado de vuestra compañía y si no os siento, os echo de menos.



viernes, 10 de septiembre de 2010

Verdades escondidas

"Verdades escondidas" es el nuevo disco de la cantautora sevillana Lucía Socam. Después de un año recopilando textos sobre la memoria histórica, ha seleccionado 18 temas para su nuevo disco, entre los que figuran los poemas de tres integrantes de "El Fuego de la Utopía": David Romero Raposo, con "Como olvidar el sabor"; Alfonso Baro Alcedo, con "Manuel", e Irene Alcedo Rodríguez con "Trece". Dejo este espacio para poner las canciones junto con la página web desde dónde se puede bajar gratuitamente el CD:


Tantos sentimientos encerrados en palabras. Ahora se han hecho canción, para poder compartirlos con el mundo. Por eso, merece la pena.




Todo un orgullo formar parte de este proyecto.

viernes, 3 de septiembre de 2010

El secreto de las tortugas

Siempre me he preguntado por la percepción del tiempo en los animales: ¿para ellos es sólo un instante o las horas se hacen años? Cuando la gacela corre, ¿cuánto piensa que tarda en llegar a su destino? Y la tortuga… no sé qué pensará cuando se transporta lentamente. Siempre me ha gustado este animal: andar lento, lento muy lento, y que el ajetreado mundo pase por su lado sin ella inmutarse. La tranquilidad de mirar la velocidad de la luz y reírte de ella porque no sabe disfrutar de los buenos momentos.

También me pregunto si en las tortugas, ya que hablamos de ellas, reina la voz de la experiencia. Si cuando una tortuga pequeña llega a alguna mayor hablándole de miedos, inseguridades, nuevos retos, nuevas vivencias que le quedan por vivir, la tortuga mayor ríe y se siente aún más mayor aunque la diferencia de edad sea mínima. ¿Deseará esa gran tortuga volver a tener los miedos de la joven tortuga?

Seguro que hasta los animales no quieren crecer y desean nuevas experiencias que les alienten sus propias vidas.

Pero somos seres humanos, una especie algo peculiar, así que seguiremos viviendo a la velocidad de la luz, con pocos momentos para valorar lo realmente bueno y seremos como esa tortuga algo mayor.

Seguiré riéndome ante los miedos ya pasados y hablando desde donde la experiencia me lo permite.

lunes, 19 de julio de 2010

Planetas, órbitas y demás

Todo esto es un sistema. Un sistema parecido al solar donde cada uno es un planeta y nuestra órbita es la que nos acerca o nos aleja de los demás planetas. El año tiene 365 días y las estaciones de éste dependen de la cercanía o lejanía al sol. Ahora, ¿qué es el sol? El sol es el motor de nuestra vida, lo que nos hace avanzar. Por supuesto, a diferencia del Sistema Solar, nuestro sol no siempre es el mismo. Hoy puede ser un lugar; mañana, nuestro sueño. E, incluso puede llegar a ser una persona. Este sol puede ser el acervo para nuestra vida o puede ser lo que nos mate. La luz no siempre tiene que ser sinónimo de vida y alegría.

Por otro lado, están las órbitas. El Sistema Solar ya tiene unas órbitas establecidas, con un mínimo cambio cada cierto tiempo. Pero la órbita humana no viene así de fábrica. Nosotros la moldeamos, la hacemos mayor, o la empequeñecemos hasta desaparecer. Las relaciones están basadas en órbitas. A veces, órbitas que nunca podrían estar juntas, inexplicablemente se acercan cada vez más. Otras veces, somos nosotros quienes poco a poco separamos nuestras órbitas de otras que, sin saberlo, nos hacen daño. En otras ocasiones, las más numerosas, son factores externos los que nos hacen separarnos poco a poco de algo que creíamos irrompible. Pero esos factores quedan fuera de nuestro alcance, es un movimiento de nuestra vida, que hace que nos alejemos de un concepto, planeta, existencia, para acercarnos a otras totalmente diferente.

En resumen, todo está en nuestras manos. Seguir con las mismas órbitas alrededor o, para bien o para mal, desecharlas. Así es la libertad.

viernes, 11 de junio de 2010

Crónica desesperada

Te quiero... odiar.

No quiero que seas mi primer pensamiento de todas las mañanas.
No quiero darte la satisfacción de que tus mariposas corran por mi estómago.
No.
No quiero oír la canción, tu canción, en la radio y que las lágrimas broten como si alguien las hubiera llamado.
No quiero pasar noches en vela, derrumbada ante tu recuerdo, tus presencias en mis noches.
No quiero seguir huyendo de sitios que me recuerdan cosas que siempre suenan a triste.
No quiero temer a una estación de tren, a unas vacaciones, al temor de verte de nuevo.

No quiero, pero tengo que borrarte de mi diccionario.
No quiero, pero eres una presencia importante en mi vida.
No quiero, pero tengo que sonreír al ver algo relacionado contigo.
No quiero, pero deseo un nuevo encuentro.
No quiero, pero eres el tema de mis versos, de mis prosas y de mis canciones.
No quiero, no me quieres y no quiero quererte.

Quiero correr, escapar de ti. O de mí. Quién sabe.